Mobile Opportunities 2.0: Mapping of mobile applications initiatives to banking and other sectors

Objetivo: El objetivo es identificar las iniciativas de uso del teléfono móvil en la inclusión bancaria de poblaciones pobres y marginalizadas. La identificación comprende la descripción de la iniciativa y las condiciones regulatorias, tanto en telecomunicaciones como en banca, que la permiten. Junto a esto, también es importante identificar condiciones de los usuarios que facilitan las iniciativas. El trabajo es básicamente de gabinete, con intensas búsquedas en Internet.

 
Descripción: El trabajo ha sido facilitado por la publicación del BID “M-Banking: Oportunidades y barreras para el desarrollo de servicios financieros a través de tecnologías móviles en América Latina y el Caribe”.[1]
 
Dentro de las diversas aplicaciones de la telefonía móvil, la banca móvil o m-banking es la que más promesas trae para el desarrollo. Si bien en otras partes del mundo como Filipinas, Kenia o Zambia la banca móvil es usada ampliamente, en Latinoamérica estos proyectos se encuentran en su fase inicial. Así, sólo ciertos bancos de las economías más grandes de la región se encuentran brindando este servicio. Sin embargo, dicho servicio está dirigido a sus clientes como un canal adicional por el cual pueden realizar transacciones (banca móvil de tipo aditivo) y aún no aprovechan el potencial que tiene la banca móvil para incluir a la población de bajos ingresos que aún no participa del sistema financiero formal (banca móvil de tipo transformacional).
 
La literatura referida a la banca móvil que es limitada debido a lo reciente del tema, pero ha logrado evaluar el nivel de adopción, identificando los factores determinantes e inhibitorios poniendo el énfasis en el usuario y en la implementación del proyecto, y también ha conceptualizado y categorizado el campo.
 
En este contexto, diversas organizaciones (especialmente el BID) buscan promover la banca móvil transformacional en Latinoamérica y el Caribe (LAC). El estudio responde al primer paso: la identificación de países con condiciones adecuadas para la implementación de un piloto de servicios financieros móviles (SFM) de tipo transformacional por parte de Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN).
 
El texto describe un análisis de entorno, que evalúa asuntos relevantes al despliegue de iniciativas de SFM en seis países de LAC: Bolivia, Brasil, Ecuador, México, Perú y República Dominicana.

Los factores evaluados son organizados en precondiciones, facilitadores y catalizadores:
  1. Precondiciones (condiciones necesarias): base tecnológica y ausencia de impedimentos regulatorios para la prestación de SFM.
  2. Facilitadores (contribuyen positivamente a su despliegue): condicionantes regulatorios sobre elementos colaterales (corresponsales no bancarios, normativa contra el blanqueo de capitales y regulación sobre dinero electrónico), penetración de telefonía móvil, sofisticación de la tecnología o niveles de alfabetización del público objetivo.
  3. Catalizadores (aceleran la adopción): volumen y emisores de remesas.
 
Evaluando a LAC como región, llama la atención la baja inclusión financiera, especialmente de la población de bajos ingresos, esto a pesar de los grandes flujos de remesas [2]. Sin embargo, se reconoce el importante rol de las microfinancieras y la financiación del consumo en el crecimiento del crédito. Por el lado del servicio de telefonía móvil, tanto la cobertura de servicio como la penetración celular se encuentran en crecimiento. Cuestiones específicas como la portabilidad numérica facilitan los SFM, en un contexto donde la mayoría de usuarios están suscritos al sistema prepago. [3]
 
Una de las limitaciones reconocidas por el mismo estudio es la “falta de trabajo de campo para caracterizar la demanda de servicios financieros móviles por parte de población de bajos ingresos. Sin embargo, la información cualitativa recopilada en entrevistas y talleres arroja un perfil marcado por las altas tasas de analfabetismo, la escasa formación financiera, el apego al dinero en efectivo y la escasa confianza en el sistema financiero en su conjunto” (Enríquez et al., 2009:6). Este es precisamente uno de los vacíos en el conocimiento que DIRSI puede contribuir a llenar.
 
Junto a las aplicaciones de banca, DIRSI se ha interesado por las aplicaciones a la agricultura. De manera similar al caso de banca, se trata de identificar los usos para reducir costos de transacción en la agricultura y las posibles limitaciones impuestas por la regulación a la adopción más amplia de estas iniciativas.
 
Los resultados hasta la fecha muestran, por un lado, que el mapeo básico sobre servicios bancarios ya fue realizado por el equipo del BID. Por otro lado, la principal debilidad en dicho trabajo es sobre las condiciones de inclusión, que DIRSI puede contribuir a conocer.
 
Respecto de aplicaciones a la agricultura, se espera que el mapeo muestre las alternativas disponibles y las posibles restricciones regulatorias que podrían ser estudiadas luego en profundidad.



 
1. Enríquez, Álvaro; Fernández de Lis, Santiago; López, Verónica; Rodríguez, Ignacio,«M-Banking: Oportunidades y barreras para el desarrollo de servicios financieros a través de tecnologías móviles en América Latina y el Caribe», Washington DC: Serie Monografías FOMIN. 2009 EN: <http://www.iadb.org/mif/forum/mbanking.cfm?language=Spanish> (última consulta: 25/09/09).
 
2. Las remesas se realizan en su mayoría a través de empresas remesadoras y no bancos. Por otro lado, las remesas se destinan mayormente al consumo, por lo que el nivel de ahorro es bajo.
 
3. El sistema prepago no requiere la identificación del usuario. La portabilidad numérica, que permite mantener un número telefónico único permitiría también, su identificación, lo cual está relacionado a la normativa contra el blanqueo de capitales.